domingo, 10 de marzo de 2019

Diversiones


¿Cuáles eran las formas de divertirse en los años 50s? recuerde que pocos tenían televisión, no existía el celular, el internet menos, don Lamberto Olivo hace un recuento de las maneras en que se divertía la gente en ese tiempo, sobre todo los niños:
Hoy contaré de las muchas diversiones que había en el transcurso de mi añorada niñez: en la escuela a la hora del recreo en media hora que duraba, nosotros la aprovechábamos para divertirnos lo Máximo; esto era jugar yoyo, el balero, el trompo o a las canicas. Los menos jugaban a la Roña o a los encantados y los de sexto año eso lo dedicaban a jugar al voli bol lo que era el deporte de más tradición aparte del Basquetbol. Como en ese tiempo las clases eran de dos tiempos, matutino y vespertino entonces teníamos doble recreo de las 11 a 11.30 y por la tarde de 16 a16.30 de lunes a viernes. Eso era lo concerniente al colegio, porque al salir por la tarde se iba a casa a hacer la tarea que se nos dejara y terminando nos tocaba la merienda que en ese tiempo se le decía a la cena; al terminar de cenar con la familia, esta se reunía y se salía a sentarse en sus sillas de tule o de mecate frente a su casa a tomar el fresco y platicar cosas del día. Nosotros los chamacos, entre tanto nos juntábamos con todos los demás que éramos bastantes y nos adueñábamos de toda la calle, ya que como no había gran cosa de tráfico no teníamos ningún peligro. Como no había ni televisión ni radios, ya que estos solo lo tenían personas acomodadas y que tuvieran fluido eléctrico, nosotros nos concretábamos a jugar a la reata, a las escondidas, a la roña, a los encantados a las cebollitas o al chicote escondido. Otros se reunían en grupo a contar cuentos blancos desde luego, adivinanzas o cuentos de fantasmas; en fin, que se pasaba la noche muy divertida. A las diez de la noche comenzaban las mamás a llamarnos para ir a dormir y como un fantasma la calle quedaba silente y sola. Los sábados y domingos se pasaban en familia sentados alrededor de una mesa a jugar juegos de salón como a La Oca, Serpientes y Escaleras, El Parkase, el Combate o al No te Enojes. Pero había otro juego mucho muy interesante, EL TURISTA INTERNACIONAL. Que lo podía jugar toda la familia junta. Esas eran las diversiones de Antaño que se acostumbraban entre las familias y que no permitían que los chamacos como nosotros pensáramos en la maldad, claro que también nos ayudaba mucho las clases de Civismo que se nos inculcaban y que desgraciadamente a la fecha las hayan quitado del cuadro educativo. Nos vemos pronto.
También es importante mencionar que no existía el pavimento en las calles y en los fondos de las casas normalmente estaban llenas de matas y de flores sobre todo las malvas que eran grandes donde uno se metía entre ella y se escondía de los demás y como todo era tierra en tiempo de lluvia jugábamos en los charcos, también la mente de los niños estaba mas inocente pues no existían tantas cosas como hoy y que a la mente de los niños no las dejan crecer poco a poco; en fin que la preocupación de los adultos era convivir con los demás y la de los niños jugar con los otros niños y con su imaginación.
Qué tiempos aquellos…
Tema contado por don Lamberto Olivo.
Foto tomada de internet.

domingo, 3 de marzo de 2019

Teatros en Rioverde


Siguiendo con los teatros fuimos a los archivos del Cronista de la Ciudad de Rioverde: Ricardo Castillo Robles y esto fue lo que nos compartio:

Una de las muestras más significativas para conocer la cultura de un pueblo es la existencia de los “teatros locales” destinados a las representaciones de obras dramáticas y otros espectáculos, nuestro municipio se distinguió por poseer en diferentes épocas recintos destinados a la divulgación de la cultura y el esparcimiento, así encontramos los siguientes teatros:
“teatro diez Gutiérrez”, construido por el señor Genaro M. Arcos y Juan H. Sánchez, se encontraba situado al lado norte del actual edificio del IMAC antes cárcel distrital, sobre la calle reyes, su inauguración se llevó a cabo el día primero de diciembre de 1890; siendo sus padrinos los señores: Pablo Verastegui, Sr. Gabriel Amador, Sr. Francisco F. Ruiz, Lic. F. Barragán, Coronel Mariano Moctezuma, Sr. Franco Verastegui, Sr. Genovevo Martínez, Sr. José Núñez, Marcos Vives, Eusebio Quesada, Wenceslao Ruiz y Nicolás Sierra.
“Teatro Progreso”, se encontraba en la actual calle de Escandón, sitio que ocupa actualmente el auditorio “Valentín Gama”, fue construido en 1912, era propiedad de Don Sidronio Méndez, y se componía de un foro con un juego de decoración, 24 bancas y 89 sillas y en plateas y galerías asientos adheridos al edificio, por lo que se parecía tenía un cupo para 200 personas aproximadamente, en él también se celebraban bodas, entre otras festividades. El auditorio “Valentín Gama” fue construido de cal y canto de estilo neoclásico. En este escenario se presentó el músico potosino Julián Carrillo y dio un concierto de despedida; ya que se iba a Europa a proseguir sus estudios.
“Teatro Julián Carrillo”, ubicado sobre la calle Madero, al lado de la casa de la familia de Don Salvador Izar Noemí, actualmente existe un estacionamiento, donde todavía se puede apreciar parte de la fachada y taquillas, construido hacia 1922, era propiedad del señor Félix Rocha, quien lo trabajaba cuando había espectáculos de cinematografía, al parecer con el equipo técnico del Teatro Miguel Hidalgo.
“Teatro Hidalgo”, ubicado en la calle Sostenes Escandón Martínez Martínez, propiedad de los señores: Baldomero y Deodoro de la Tejera, construido hacia 1917, el 20 de julio de 1925, doña María de la Tejera de Álvarez, vendió el Teatro Hidalgo al señor Amando Alvarado Alemán, equipado con aparatos cinematográficos marca Power y todos los utensilios propios del teatro como asientos y bambalinas, el teatro fue propiedad de la familia Alvarado por espacio de 46 años, por muchos años fue arrendado al señor José Víctor García Villar a quien le fue vendido en el año de 1973.
14 de julio de 1937, debut del cuadro de aficionado “Manuel José Othón”, con la obra “La Fuerza del Mal” dirigida por el también fotógrafo Vidal Castillo Aguilar que se verifico (llevo a cabo) en el “Teatro Hidalgo”, con anticipación se anunciaba en los aparadores de las principales tiendas de la población las presentaciones de las obras teatrales de esta cuadro aficionado, las presentaciones regularmente eran ofrecidas a beneficio de una obra social, como la construcción del colegio Díaz Moran, bancas para la plaza de armas, para la conferencia de San Vicente de Paul, o bien para la construcción de la Capilla de la Inmaculada Concepción del Jardín de Santa Elena y para las fiestas patrias.
La función daba principio a las 9 de la noche con la participación de la orquesta; integrada por Francisco Quilantan al piano, violines por Vidal Castillo Gonzales, Pedro Álvarez, Fausto Reséndiz y el Dr. Manuel Méndez Rocha. El chelo señor Vidal Castillo Aguilar, saxofón Lorenzo Rojas, contrabajo Rafael Quintero, trompeta y mandolina Javier Martínez. Al debut del 14 de julio de 1937 siguieron el 11 de agosto del 37 con “Los Hijos Ratificados” de Joaquín Abati y Federico Raparaz, el 15 de diciembre se cerró el año con “La Garra” de Don Manuel Linares Rivas.
Los siguientes años de 1938 hasta 1947, se repitieron las obras o se montaron otras más, dedicadas al gremio de los peluqueros, a los comerciantes, a beneficio de la Honorable Junta Patriótica del Colegio Díaz Moran, para la casa de los pobres y dispensario medio, para el templo de Santa Catarina, etc. Algunos de los integrantes del cuadro Manuel José Othón era: Lucina, Magdalena, Elvira, Vidal Rafael y Mario Castillo González, Jerónima Perales, Salvador Aguilar, J. Jesús G. Alvarado, J. Natividad Rodríguez, Antonio Hernández R. José Trinidad Zarate, Lázaro Montes, Antonio Gámez Olguín, Juan Medina, J. Tereso López, Alfonso B. Morales, Vicente Banda, José Robles Rangel, Jorge Robles, Ramón Gama, entre otras personalidades.

Datos tomados de los archivos de Ricardo Castillo Robles, Cronista de la Ciudad de Rioverde
Fotos del Museo.

domingo, 24 de febrero de 2019

Teatros en Rioverde

Teatro Julian Carrillo

Unas de las diversiones del pueblo de Rioverde por los años 50s fueron los teatros y los circos, platicando con don Lamberto Olivo nos comentaba que:

Uno los teatros que venían aquí a Rioverde era el Teatro Tallita, esta carpa fue muy popular, creo se presentó solo dos veces, los dueños eran el señor José Luis y su esposa que descendía esta señora de grandes artistas; también lo integraba otro hermano de José Luis Que le decían el chato (Chato Padilla) que después trabajó con Chespirito, no recuerdo sus apellidos. Esta carpa la primera vez que se presentaron en Rioverde, fue muy exitosa pues llegaron a presentar obras de mucho renombre que dejaban entre el público muy buen sabor de boca. Fue tal el éxito que cosecharon que los cines estaban solos y fue tanta su desesperación que tuvieron que poner las entradas al 2 x 1 y aun así nadie asistía al cine. Se terminó la temporada y se fueron no sin antes  brindarles una calurosa despedida todos los asistentes. Años después regresaron y se les recibió espléndidamente y volvieron a cosechar el éxito que habían tenido la vez anterior. Entre sus actores estaba Lupe Llaca, un ventrílocuo fenomenal que se apeidaba Pagola, un declamador que cautivó a los asistentes y la comicidad del Chato su hermano. Es lo que recuerdo

Auditorio Valentin Gama
 También el Dr. Carlos Gama me comento sus recuerdos de algunos de ellos:

Teatro tallita era una señora que llegaba a la arena del güero Bernardino, pero hubo otro teatro que se colocaban en la plazoleta por la Iturbide ahí se ponían las carpas de teatro y de opereta me tocaba a mi porque yo vivía con mi abuela y mi tío Alfonso, él era médico y no quería ir solo me decía vamos al teatro y me tocaba ver las operetas, duraban como un mes cantando operetas y se llenaba; Los circos venían mucho, ellos se ponían en los patios del ferrocarril donde está la plaza bicentenario ahí se establecían los circos traían un hero era disque un alemán ponían un carro en cada extremo y el los detenía y decía yo soy hero y lo que quería decir yo soy héroe y uno estaba con la bocota abierta, hubo muchos circos aquí el Atayde, el mantecón, el García; venían mucho ahora casi ya ni vienen ya nomas el que viene es ese señor que hipnotiza, pero el atractivo del circo eran los payasos, los animales y los trapecistas; Pero rioverde también tuvo teatros y muy buenos como fue el teatro progreso donde está el Valentín Gama, luego a un lado de la cuatana que todavía están las ventanitas por donde se cobraba y hubo otro más antiguo que estaba al otro lado del edificio de la cárcel ese era más antiguo;  lo que he leído al principio del siglo pasado que no había en que divertirse y había un grupo famoso que se llamaba armonía se juntaban por ejemplo en la casa de mi abuela y es que ahí había 2 pianos tanto que yo fui el que sufrí me ponían a estudiar piano nada más para no cobrarle alquiler al señor que era Panchito Quilantan, el daba las clases y mi abuela no le quería cobrar porque era hermano de mi tía rebeca la esposa de mi tío Daniel, entonces le decía dele clases a Carlos y yo me preguntaba: y yo porque, y pues hay me tiene a mi tocando el piano; entonces se juntaban las familias y una señora cantaba, otra recitaba, y si yo sabía tocar el violín lo tocaba, el chiste era pasar el rato por eso era que había tanto poeta y tantos con facilidad para tocar un instrumento; esos tiempos tuvieron su magia, eran eventos donde era ambiente familiar, donde se reunían las familias y donde la creatividad, el ingenio y la magia se juntaban para tener unas veladas muy agradables.

Bueno, pues esos son parte de los recuerdos de El Doctor Carlos Gama M. Y don Lamberto Olivo.

Rioverde Según Yo-24 de febrero mensaje del Presidente

sábado, 23 de febrero de 2019

Negocios de los años 40s. 50s. en Rioverde



Don Lamberto Olivo nos cuenta que tipo de negocios eran los de ese tiempo en nuestro querido Rioverde.

en mi tiempo el pueblo era autosuficiente tanto en lo agrícola como en ganadería y en algunas otras industrias; pues el cultivo y producción de cítricos, era tal, que se exportaba la naranja a diferentes estados de la República, tales como Guadalajara, Monterrey y el antes DF, esto se hacía por transporte carretero y también por ferrocarril y era tanta la demanda que los grandes productores llegaron a tener sus propios furgones, como fueron Casa Flores, mercantil de Rioverde, que después fue López y Martínez, Los Verastegui y Pedro Hernández.

Estaba la época de la Zafra y entonces se llegaba a ocupar mucha gente en los molinos, esto era en los meses de noviembre a febrero pues el piloncillo llegó a tener mucha demanda. Los dueños eran demasiados y voy a tratar de recordarlos, Ponciano Rodríguez, Juan Verastegui, Lorenzo Nieto, Eleno Pro, José Maldonado, y muchos más.

Era también muy numeroso el cultivo de Chile Serrano, cebolla y jitomate

Otra de las industrias manuales era la de la tortilla pues esta industria era muy cotizada, lo mismo los molinos donde se Molía el nixtamal para dichas tortillas. A mí me tocó ver todavía lugares donde se ocupaba el Metate y el comal de barro.

Todo esto sumado a nuestras sabrosas enchiladas que por las noches proliferaban tanto en la plaza principal como en otras aledañas, desde luego que sinceramente era tiempo de que esas enchiladas se preparaban con arte y buen gusto no como las que hoy elaboran sin ningún rastro de buen sabor.

Como usted ha de saber en las décadas del 40 y 50 en el pueblo había muy buenos sastres los cuales eran solicitados por los potentados del pueblo para que les confeccionaran sus trajes, entre los principales primeros estaba don Ramón Castillo que era el más céntrico ya que tenía su taller en la calle de Moctezuma, frente al bar de Juan José Izar ( Maciste) este señor la mayoría de sus hijos laboraban con él solo uno , escogió chamba diferente y éste era Arturo ( el chícharo ) que era fletero con un camión de su propiedad. El siguiente será don Rafael Ríos, él estaba situado en la av. Héroes Potosinos y también todos sus hijos laboraban con él excepto uno que era zapatero pero tenía su taller en la entrada. Estaba también otro muy prestigiado que laboraba solo y era don Bartolo Galván y tenía su taller en la calle de Juárez junto al taller de zapatería de don Paulo Martínez que también fue presidente Municipal. Don Bartolo solo tenía un hijo y se llamaba José de Jesús y le apodaban (el grande) y él se dedicó a la mecánica, otro de los sastres era don Lamberto Castillo y tenía su taller en los altos del edificio que está frente a la plaza de los zolquies que era propiedad de doña Trine Verástegui. Este señor Lamberto a pesar de que yo todavía era un mozalbete me tomó mucha estimación e iba yo a su taller cuando salía del colegio Ignacio Zaragoza pues él me enseñó a jugar el ajedrez. Había otro sastre y también laboraba solo y era hijo de don Vidal Castillo y se llamaba Mario, había otros que ya eran segundones y estaban desbalagados por el barrio de San Juan. Incluyo también a dos grandes amigos, como fue Luis Rostro hermano de don Teodoro y Guadalupe, éste tenía su taller en donde estaba la gasolinera de Manuel Duque donde hoy es una tienda y carnicería de autoservicio.

El otro era Casimiro Castillo este era Cuñado también de los hermanos Rostro. Casimiro aparte de ser muy buen amigo era muy buen sastre, y emigró al antes DF. P

pero cómo le gustaba mucho la política sindical, en México se hizo líder de un sindicato y tomando muy en serio su papel, una de las empresas que él perjudicó lo agarraron un día, lo ata ron a una silla, le pusieron un embudo en la boca y le dieron a beber thinner matando lo de inmediato.

En esos años este tipo de negocios eran los mas favorecidos de los que yo me acuerdo y le daban vida a la región, cabe agregar que era una vida muy tranquila donde todos coinciden en la confianza que había entre todos los vecinos y donde era común salir en las tardes a platicar a la puerta de la casa e inclusive dejar las sillas y al día siguiente meterlas; así era de tranquilo nuestro Rioverde de aquellos años.

Relato de Don Lamberto Olivo.

Cursillistas



Hace algún tiempo en el Terremoto un lugar que esta en la carretera a San Luis y pegado al Paso de San Antonio, había una casa grande con salones muy amplios, en ese lugar se hacían unos “Retiros” donde se juntaban cierta cantidad de hombres y por lo general lo hacían por 3 días; ahí apartados de toda civilización se dedicaban a hacer reflexión sobre sus actitudes y su relación con su familia además de todos los que los rodeaban, estaban apoyados con gente que los iba guiando en todo ese proceso; eso ayudaba a tener un acercamiento con Dios y afianzar la Fe; al salir de ese lugar la mayoría de las gentes salía con una manera diferente de ver la vida y con la sensibilidad a flor de piel.

No se si se siga haciendo esta actividad, pero considero que ayudaba a todos y al salir lo hacían con ganas de vivir y de convivir con sus seres queridos y con los demás.

los marcianos llegaron ya

Alguien recuerda esta foto? por los años 55 a 60 en las festividades del 16 de septiembre se acostumbraba hacer un evento donde participaban carros alegoricos y por esas fechas se hizo muy famosa la cancion de "los marcianos llegaron ya" y en base a eso hicieron un carro con esa cancion y ese mensaje y de manera muy economica y creativa crearon los personajes que fueron muy aplaudidos por la gente, fue una epoca muy bonita.