domingo, 2 de junio de 2019

Luz eléctrica, Planta San Isidro Puente de El Carmen


Sus inicios:

El área arbolada de la compañía de "La Planta San Isidro" fue un bello parque natural. El cuarto de máquinas, los canales y el río aún sin descargas contaminantes, constituyó uno de los lugares más hermosos de la región, el recreo más popular de los rioverdenses. El Lic. Lorenzo Nieto (uno de sus últimos propietarios) reforestó y embelleció el lugar, dio un esmerado mantenimiento con el cuidado laborioso de una cuadrilla de trabajadores.

Pero además, ese paraje representa el inicio de Rioverde en la época moderna, por la producción del flujo eléctrico, a través de la caída del agua del brazo de "El Carmen", proveniente del manantial de agua la Media Luna, que desde el 23 de junio de 1860 el ayuntamiento había concesionado a Manuel Verástegui Suárez para beneficio de su hacienda San Isidro, quien quedó en libertad de elegir si para aserrar madera, fabricar papel, moler trigo, producir hilados u otros productos que redundaran en beneficio público.

En un principio, Verástegui produjo harinas, después en poder del Dr. Arturo Piernás, un médico dentista recién avecindado en Rioverde, que influyó para que lo adquiriera su tía María del Refugio Martínez, y el Dr. como era de empuje decidió aprovechar las instalaciones para generar electricidad. Así, en 1874, el Dr. Arturo Piernás encausó el agua por un canal que mandó abrir de 1.90 metros de ancho, en forma de escuadra, para dar mantenimiento a la corriente que caía sobre una rueda que movía el molino. Sin embargo, con los años cambió la maquinaria de producir harina, por otra para generar electricidad.

De esta manera logró que el agua cayera sobre una rueda Pelton, que hacia girar un dínamo de 80 caballos de fuerza, con el 50% de utilidad. Luego tendió la línea de conducción y las ramificaciones entre el vecindario. Se dieron tomas limitadas a los más "acomodados" a la capacidad de la planta, que transmitía corriente a un alternador Stanley de 1,000 lámparas, en servicio 400 incandescentes, con un costo de $ 1.25 al mes por lámpara de 40 watts, de las cuales, 150 pertenecían al alumbrado público libres de costo. No obstante, fue hasta el 2 de abril de 1902 cuando el gobernador del Estado Ing. Blas Escontría Ruiz y Bustamante inauguró la planta eléctrica.

Las instalaciones se verificaron bajo la supervisión de la casa "Braschi Hermanos" de México, las cuales quedaron bajo la dirección del electricista Manuel Leduc, con oficina en la 2a calle de Moctezuma, bajo la denominación de "Compañía de Alumbrado Eléctrico, S.A." De esta forma, Rioverde fue la segunda ciudad del estado

Que obtuvo el beneficio del alumbrado eléctrico. La compañía era anónima, su primer gerente fue don Francisco I. Martínez, familiar de doña Refugio Martínez viuda de Piernás, quien para 1902 aparecía como propietaria de la referida hacienda.

Para 1906, el nombre de la sociedad anónima cambió a "Compañía Eléctrica de Rioverde", con un capital social de $ 50,000.00 pesos y una junta directiva formada por un presidente, Juan Pablo Alcocer y el gerente Francisco I. Martínez. La planta se anunciaba a seis kilómetros de distancia al sureste de Rioverde, ahora, con un motor generador de 100 caballos de potencia, que abastecía molinos de nixtamal, ventiladores y algunas otras utilidades de las poblaciones de Rioverde y Ciudad Fernández. Para el 28 de febrero de 1918, la planta de Rioverde se llamó "Compañía Eléctrica de Rioverde, S.A." el administrador era don Manuel M. Gama, sucesivamente. En mayo de 1922, la empresa se denominó "Planta Eléctrica San Isidro S.A.", como se le conoció popularmente.

Siguió el tiempo su marcha de manera inexorable, la planta cumplía bien que mal su función, sujeta a los caprichos del río que duraba crecido hasta tres semanas y por el alto nivel que alcanzaba. El agua del río no dejaba operar el desagüe de la turbina, de manera que el pueblo se quedaba sumergido en tinieblas. En el momento menos pensado había que encender los aparatos o quinqués de petróleo, que consistía en un depósito de cristal con una mecha y en la parte superior una bombilla, o bien mechones con el mismo combustible en recipientes que eran de lámina, sin bombilla o las tradicionales velas de cebo que eran amarillentas, o las blancas de parafina, pues era muy comunes los apagones hasta década de los cincuentas.

Por ello, el 19 de febrero de 1937 los consumidores de la compañía de energía eléctrica se manifestaron por los constantes apagones, bajo esta inquietud se unieron, se eligió una mesa directiva en la cual se nombró presidente a Luis F. Tenorio, tesorero Enrique Agreda, secretario Antonio Hernández Guillén, primer vocal Álvaro Martínez, segundo vocal Fidencio Castro, tercer vocal Sabino Martínez. Además se aprobó el acta de la sociedad "Unión de Consumidores de Luz y Fuerza Eléctrica de Rioverde" y el lema "Justicia y Progreso".

En ese año, el presidente de la República general Lázaro Cárdenas ordenó al Secretario de Economía Nacional diera los pasos necesarios para la creación de una Comisión Federal de Electricidad. La Secretaría de Economía Nacional convocó a una junta en la ciudad de México con todos los consumidores de energía eléctrica del país, de esta manera, se acordó autorizar a don Amando Alvarado Alemán para que interviniera en todos los asuntos que ahí se trataran.

Así, el 14 de abril de 1937 asistió a la junta de representantes de consumidores en la ciudad de México, quien al sopesar el panorama nacional contempló la posibilidad de que los usuarios adquirieran y administraran la empresa hidroeléctrica "San Isidro". Para tal efecto, el 24 de abril de 1942, los usuarios se reunieron en los salones de la presidencia municipal. La asamblea fue presidida por el alcalde Francisco Rocha Mendoza, la mejor opción para solucionar el problema del mal servicio de suministro de energía eléctrica, fue que la unión adquiriera la compañía y la administra. En diferentes ocasiones se habían entrevistado con los señores Alcocer en la ciudad de México a fin de obtener las mejores condiciones para llevar adelante la adquisición de la empresa.

En consecuencia, el 6 de mayo de 1942, los usuarios lograron un préstamo por $ 38,500.00 pesos y el primero de junio pagaron el valor de la casa matriz en el Banco Nacional de México y así liquidaron la suma convenida a los señores Alcocer. El 17 de noviembre de 1942, se firmó el contrato de compraventa, los señores Amando Alvarado Alemán y Eleázaro Martínez Sosa procedieron a la legalización. Fue hasta el año de 1954, cuando en un proceso de nacionalización de la industria eléctrica, la Comisión Nacional de Electricidad adquirió el equipo, cuarto de máquinas y demás bienes de la antigua planta de San Isidro así mismo absorbió al personal, procedió a su reacomodo e inició la ampliación de redes de distribución.

Además se realizó el cambio de contratación de las instalaciones caseras. La antigua planta dejó de trabajar hasta el primero de mayo de 1955, cuando fue sustituida por la unidad que construyó la Comisión Federal de Electricidad, CFE en la prolongación de calle Aldama en donde funcionaban dos máquinas diésel, una inglesa y la otra suiza y se mejoró el servicio. Después construyó una unidad en la prolongación de la calle Nicolás Bravo, donde instaló cuatro generadores.

Fue hasta el 29 de mayo de 1971, cuando Rioverde contó con sobrada corriente eléctrica, al ser alimentada la línea de conducción con la que llegó desde la hidroeléctrica de Malpaso, Chiapas, para ello se construyó la subestación del Puente Verástegui, con una capacidad de 15,000 voltios, para después sustituirla por la energía que proviene de Altamira, Tamaulipas.

Un trabajo de Ricardo Castillo Robles
Cronista de la Ciudad
Fotos del Archivo Municipal

domingo, 26 de mayo de 2019

Secundaria Federal de Rioverde.



Maestros, Materias y Alumnos de la Secundaria Federal ubicada a un lado de la Presidencia.

De los recuerdos de don Zeferino Juárez Sierra.

Él nos hace un recuento de los Maestros, Materias y alumnos que iniciaron esta secundaria.

En la escuela secundaria los primeros maestros y las materias que nos daban fueron:
Español nos la impartía la maestra Rosa Mata Rangel
Astronomía nos la daba un joven Lázaro Montes y Montes era de Arroyo Seco de la dinastía de españoles
Civismo nos lo daba una maestra muy capaz la maestra Esther Méndez López
Ingles lo daba William c. halliday
Carpintería un señor que se llamó chon García
Matemáticas nos la daba un ingeniero Millán que era gerente del banco ejidal un señor picado de viruela pero era una joya en matemáticas yo le aprendí muchas cosas a ese ingeniero
Botánica nos la impartía Jesús Gama y Silva tío del doctor Carlos Gama y el invento el himno a la secundaria y una vez nos llamó la atención porque no lo cantábamos ni nada que yo un tiempo lo recordé
Geografía Universal parece que esa también nos la impartía Lázaro Montes y Montes
Deportes nos los daban unos señores evangelistas discípulos del señor halliday uno se llamaba Eleazar Martínez siempre vestía de blanco muy pulcro y había otro señor ojos verdes no recuerdo el nombre
Geografía Universal en tercero nos la daba Daniel Gama y Silva
El estudiante era una revista que editamos ahí en la escuela salíamos al comercio para pedir su anuncio 5 pesos otros 10 y así para pagar la imprenta y los directores de esa revista eran Jesús Valdés, Valente Piña Rocha y el tesorero era yo Zeferino Juárez

Los primeros estudiantes que estuvieron en esta secundaria fueron:

Eran más mujeres que hombres una era Marta Gallegos Briones, otra Juanita Cruz, Sofía Gutiérrez vecina, Catalina Banda, Toña Hernández, Pompeya Gámez, Lilia Salcido, Emma Morales Chessani, Carmela Morales Chessani, Josefina Fat Cano y Margarita Fat Cano Meche Robledo, Santos García, Loreto Flores, Delia Luna, Meche Robledo, había dos muchachonas chamacas chaparritas se apeidaban Montenegro y les decían las pirinolas, Socorro Hernández, Luciana Vega, Pricida Rodríguez, Consuelo Gámez, Consuelo Méndez, Consuelo Sandoval, Virgilia que era sobrina de la señora Esther Méndez López, Julia Velarde; de hombres había Mario Luna, Valente Piña, Jesús konishi Maldonado, Mauricio Maldonado, Hipólito Martínez, Efraín Castillo García, Rubén Castillo García, Jesús Valdés Buenrostro, Antonio Avillon Luna, Marcos García Hernández, Antonio Amador Hernández el mosco, Rogelio Rodríguez, Guillermo Hernández, Ausencio h. Linares que el mismo se auto llamaba el mamerto, Honorio Camacho de la cantera, Fernando Gerardo hijo de un político, Manuel Barragán Valtierrez, Chon García, y Tomas Castro.

El primer director fue Jesús Gama y silva

Foto de la Secundaria Federal tomada del Museo

Un Relato de don Zeferino Juarez Sierra.

domingo, 19 de mayo de 2019

La década de los 40s. en Rioverde


Don Lamberto Olivo nos lleva a los lugares y a situaciones que el vivio en ese tiempo:

fue una de las épocas más hermosas de mi pueblo, pues diariamente por las noches no faltaban los puestos de enchiladas que se ponían alrededor de la plaza principal, pero aquellas enchiladas eran exquisitas ya que esas personas sabían su negocio, no como ahora que ya nada más las hacen para ganarse su dinero sin importar su calidad, (algunas no todas, existen lugares donde las hacen muy sabrosas). Me estoy refiriendo a doña Isidra ayudada por todas sus hijas y don Chucho que eran toda una tradición; pero había otras que no se quedaban atrás, solamente que estaban un poco más retiradas. Estas eran Lucha con su mamá y hermana, que estaban en la calle de Zaragoza y al fondo de esa misma calle se encontraba la señora doña María a quien la gente apodaba “Mis Picos”, ya que está señora tenía su boca un poco desviada, producto muy posible de una embolia. Por la calle Centenario se encontraba Doña Nicolasa, que estaba frente a lo que fue el cuartel. A donde quiera que uno fuera a cenar salía satisfecho.

En la esquina de la plaza donde hoy está un hotel de varios pisos, ahí era La Nacional, la tienda de abarrote que pertenecía a don Vicente Anaya y cruzando la calle Colón, había un corredor comercial que comenzaba en esa calle y llegaba hasta frente al atrio de la parroquia, en ese corredor a la entrada estaba La Corona que era la tienda de Eustorgio Martínez, le seguía la panadería de don Longinos Villanueva, después estaba la tienda la japonesa, que su propietario era Fidel Siguetomi, éste señor después se casó con una hermana Julio Villegas; ahí terminaba una cuadra y en seguida había varias tiendas de ropa hasta llegar al atrio. En frente seguían más tiendas de ropa entre las cuales se encontraba una, que se podía decir que era sucursal de la Maravilla, una tienda muy famosa que se dedicaba a vender en abonos, éste señor se llamaba Don Marcos Pinel, volvía a terminar la cuadra y estaba una tienda grande que era de don José Anaya, “El Pitó” y era atendida por sus hijas e hijos, le seguía la de donde molían café y esta era atendida por Don Aniceto del cual olvidé su apellido para terminar con una rasperia grande que era propiedad de doña Elodia.

Los domingos atrás de esos comercios y casi pegando con el atrio se ponían los puestos ambulantes que vendían toda clase de grano, tal como frijol, café, maíz sin faltar el piloncillo. Dentro del mercado se encontraban las verduras y abarrote, además de las carnicerías; también había una fonda muy grande que fue muy famosa, ya que ahí iban a desayunar desde obreros, campesinos y gente de la sociedad, todos unidos sin preferencia para nadie, era atendida por su propietario Don Pedro Nava y estaba abierta desde las cinco de la mañana, hasta las ocho de la noche.

En donde hoy es el Mercado actual, se encontraban los famosos mesones, que eran los hoteles de los arrieros que bajaban de las rancherías para vender sus productos, como eran los quesos, las adoberas , la mantequilla y el requesón, estos y la mantequilla envueltos en hojas de maíz. El sábado desde las cinco de la tarde, comenzaban a pasar por la calle real hoy Centenario con sus enormes recuas de burros cargados con dichas mercancías; se imaginarán cómo dejaban la calle a su paso, pues quedaba tapizada de pajoso de sus animales. Llegando a sus lugares, comenzaban a erigir sus puestos para el domingo muy temprano ya tenían en venta sus productos. Y el lunes muy temprano ya estaban listos para retornar a sus alquerías

En el pueblo había tres panaderos que vendían el pan en sus canastos a domicilio, diariamente por la mañana y por la tarde, ellos eran Gollo, don Ruperto y Calixto. Gollo y don Ruperto vendían el pan de la panadería de don Fidencio Castro que era hermano de don Antonio el esposo de mi tía Natividad y Calixto lo traía de Cd. Fernández en un guallin o bogue; el pan era de su propiedad. También existían las panaderías de don Longinos Villanueva y la de don Luis Tenorio, las piezas de pan costaban a dos por cinco centavos pero cuando se compraban más de cinco entonces les obsequiaban otra que le decían la ganancia, en ese tiempo al bolillo se le decía Birote, ignoro si aún así le llamen.

Tiempos idos que no volverán.

De los recuerdos de don Lamberto Olivo.

Foto propiedad de don Lamberto Olivo. Esa foto es el día del aniversario del programa de aficionados de nuestro club EDUCANTARES, estamos en la arena deportivo que tenía el güero Bernardino hermano de don Eugenio. Si la observa usted bien ahí están Goyita López, Antonio Hernández dueño de la antigua Ferretería LA CASA DE CONFIANZA y muchos más que quizá ustedes recuerden.

domingo, 12 de mayo de 2019

Curtidor de piel en peligro de extinción.


Es una actividad que está a punto de desaparecer y la principal causa son las trasnacionales que traen productos muy baratos y de mala calidad y que la gente los prefiere en lugar de gastar por un producto que valen por sí mismo; lo malo es que no nos damos cuenta del grado de daño que estamos haciendo a nuestra misma gente al quitarles la oportunidad de sobrevivir en base al producto que venden.




Pero, que es el curtido de una piel?:

El curtido es el proceso de convertir la piel putrescible (que se puede pudrir fácilmente) en cuero imputrescible (difícil de podrir), tradicionalmente con tanino, un compuesto químico ácido que evita la descomposición y a menudo da color.

La piel puede ser de res, de puerco o de lo que sea, toda piel se curte, la piel llega aquí a la casa y la traen a vender, en este negocio tenemos como 50 años normalmente lo traen la gente de los ranchos.




El proceso es el siguiente:

1.- El primer paso que se le hace a la piel es remojarlo porque normalmente viene seca es rehidratarlo normalmente se deja en agua como 2 días.
2.- Después se le da una limpiada o sea se le quita el exceso que trae de carne o grasa se le quita con un cuchillo.
3.- el siguiente paso es ponerlo en agua con cal en ese lugar dura como unos 12 días y mientras se está removiendo constantemente para que sea parejo su remojo.
4.- regresa al depósito de agua para lavarlo muy bien y quitarle la cal a base de pura agua. 5.- pasa a un ácido sulfúrico con sal.
6.- luego se pasa al curtiente a un tanino que está en un depósito de agua y es el curtiente que viene siendo una corteza y es un producto que viene desde Sudáfrica llega a león y yo voy cada que necesito cada costal cuesta aproximadamente unos 2 mil pesos y este producto es el que curte la piel le da flexibilidad y macices y se debe de dejar aproximadamente 20 días mínimo y puede durar más y se obtiene mejor resultado.
7.- ya la piel curtida se pasa a lavar y se le da punto para enaceitarla, se enaceita utilizando aceite comestible.
8.- pasa a darle una estirada en una mesa grande y con una pieza de madera.
9.- luego se pasa a secar,
10.- y listo



Haciendo historia mi abuelo J. Isabel Mata fue curtidor en el rancho tortugas de arriba allá por san José de Alburquerque por el lado de torrecitas y le paso la enseñanza a mi papa Abdón Mata y él se vino a Rioverde, yo empecé en varios trabajos uno el de la coca y al último caí aquí con mi papa, yo soy Adalberto mata Yáñez actualmente de 64 años y mi negocio lo tengo en bravo 128 antes de llegar a la calle insurgentes.

El cuero cada pieza me cuesta según el mercado y la demanda unos 200.00 o 300.00 pesos, también depende del mismo cuero que no esté muy cortada o limpia, que traiga garrapatas, delgada, de animales flacos hay piel de 1era. Hasta 5ª. Cuando está terminado el trabajo se le vende a los talabarteros que también ya se están muriendo y son los que se dedican a hacer con el cuero un morral un ajuar de una montura es el que hace los artículos de piel; pero existe un problema al cuero se lo acabo el cuero sintético, yo siempre creo y digo mi eslogan que es “esto no es chino” pero tengo como un año de que no sale nada y comercializarlo yo mire yo tengo aquí 30 años y toda la gente ha venido hacia mi entonces yo no tengo esa idea de ir y ofrecer me dicen bueno salgase pero yo no puedo ofrecer lo mío, hace 8 días lleve una piel dentro de un costal yo me esmero en lo mío y dijo un hombre mire: actualmente lo que se vende es lo barato; lo más malo de todo es que viene una generación nueva que no conoce esto y no sabe ni para qué sirve; la mercancía que tengo, tengo que vendérselo bien al interesado porque es un producto de valor, tengo mis clientes en varios lugares por ejemplo en san Luis visito a unos negocios pero ya no quieren comprar, mis trabajos son de calidad y son cocidos a mano, un cinturón llega a costar 700.00 está cubierta la doy a 500.00 y si me los dan y por mayoreo la puedo dejar a 400.00 y me dijo no pues esta caro por ejemplo una cubierta de cuchillo en el mercado le vale 200.00 pero en calidad no es ni la mitad de esto yo no soy comerciante pero un día le dije a juan castillo oiga le voy a llevar unas cubiertas y me dijo: eso ya no se vende y a como las quiere dar, le dije el precio y me dice juan: pues si quiere lleve unas 2, allí las colgamos haber cuando se venden, yo le dije: lo que quiero es que me des para comer ahorita.

Aquí en almacén tengo mucha inversión en artículos un día vino uno de los ángeles que quería una parte del solki y le dije yo se la hago nomas llévese la parte viejita y yo se la hago y si la trajo en cuanto me la va a hacer y le dije mire por hoy eso se lo hago en 1200.00 y no acepto; un morral cuesta 3,000.00 pero dura mucho un día repare uno que me dijo el dueño este morral tiene 70 años, influye mucho el cuidado porque decía no lo llevamos a la milpa a sembrar y el único cuidado es que no lo toque el sudor del animal , a mí me dijo un hombre también, mira si hay quien te pague tu trabajo nomas que va a ser a menos, siento que mi producto es de alta calidad.

De este tipo de negocio había como 10 o 12 tallercitos y ya no hay ninguno, nomas su servidor; en la Porfirio días estaba Mario González, otro don Benito Silva, Teodoro Flores, Refugio Hernández, Heriberto Medina de la Jiménez, el señor Tenorio de la Iturbide; también los guaracheros que hacían aquel huarache regional, ahorita hay como 2 y ya no se reponen y se van a ir.

Aquí vienen a visitarme gentes de varios lugares, se pararon 2 viejotes de león y me preguntaban en cuanto hacia cada cosa y le dije y me dijeron si no cobras eso no comes, mira este hombre se gana 3.00 pesos en un par de tenis nomas que vende 5000 pares diarios yo en los trabajos me tardo 3 o 6 horas ahorita lo único que trato es la de sacar el lonche y con eso ya estoy ganando, en una ocasión me propusieron que hiciera una escuela pero no creo que sea por ahí.

Me han sucedido cosas muy agradables una vez vino un señor que no sabía de donde era y por cuestiones del destino supe después que era de jalpan y era el Sr. Cura y la última vez que estuvo aquí me agarro de las manos y me las bendijo y me dijo que estas manos nunca se cansen de hacer cosas bonitas y ya no vino lo cambiaron de aquí con eso es lo que me quedo.

Esta es mi historia, no sé hasta cuando resistiré o dure esta situación, pero sigo estando a sus órdenes.

Atte. Adalberto Mata Yáñez.

domingo, 5 de mayo de 2019

Acuartelados de Rioverde



La Segunda Guerra Mundial (1939-1945) ha sido uno de los acontecimientos políticos y militares de mayor impacto en la historia de la humanidad debido a su alcance y sus consecuencias, así como al número de países que participaron y se vieron afectados.

Alemania, Italia y el Imperio japonés conformaban las Potencias del Eje. Francia, Reino Unido y, posteriormente, Estados Unidos y la Unión Soviética, entre otros, conformaron el grupo de los Aliados.

Un relato de don Zeferino Juárez Sierra. Ultimo sobreviviente.

Como México pertenecía al grupo de los aliados tuvo que participar y enviar a hombres a la guerra, se tomaron hombres de todo el país y Rioverde no fue la excepción, reclutaron a jóvenes de 18 años con el sorteo de la bolita y a los que les toco bola blanca fueron acuartelados, de aquí se llevaron a 8 jóvenes los cuales fueron:

1.-Antonio amador “el mosco”
2.-marcos García Hernández
3.-Jesús konishi Maldonado hijo de un doctor japonés de ciudad Fernández
4.-José Vicente rivera Anaya nieto de un señor muy rico que se llamó don Otilio rivera
5.-Daniel reyes Ocampo él era de ciudad Fernández
6.-Desiderio del pozo Martínez, evangélico fuimos amigos
7.- miguel huerta serna que iba a ser sacerdote
8.-zeferino Juárez (yo).

A mí me toco bola blanca y lo primero que hicieron fue llevarnos al campo militar en México ahí estuvimos 6 meses y luego nos trasladaron a Guadalajara donde duramos otros 6 meses, inmediatamente nos empezaron a capacitar, lo primero que nos dijeron fue: “la finalidad de tenerlos aquí es para capacitarlos dentro de la disciplina militar y para matar gente con determinación, porque el enemigo no va a tener piedad de ustedes; Aquí no hay dios aquí no hay maría santísima aquí no hay nada más que ustedes; también les vamos a enseñar modales de urbanidad para que ustedes si quieren seguir aquí tienen que pasar al colegio militar y si no en la vida civil pero tendrán que demostrar en la vida civil lo que les vamos a enseñar cómo manejar al mundo, como comportarse con el mundo, como ser gente respetable como padres, como esposos”; una de las cosas que aprendí fue radiotelegrafía además nos daban academia y teníamos que estudiar matemáticas y esa era una de las materias principales y lo demás de lo militar y cuando llegamos y empezamos no nos pagaban en aquel tiempo salíamos libres cada 8 días de la mitad del sábado hasta el domingo, el domingo teníamos que presentarnos estar ahí a las 10 de la noche, pasaban lista y a dormir y nos daban lo que llamaban “pre” que eran 3 pesos y eran unos billetes rojos a los que le decían “las roxinas” y es que había un medicamento ligero para la gripa dolor de cabeza en sobrecitos era un polvo y sus pastas eran rojas y el billete tenía una pasta roja y otra no y en aquel tiempo para ir al centro nos cobraban 10 centavos de pasaje en segunda y en primera nos cobraban 15 centavos, nos íbamos Tacuba cuarteles llegábamos a Tacuba y de ahí ya nos íbamos a pie al campo y entre Tacuba y el campo teníamos que pasar un lugar de puro monte pero había una población que le decían la ciudad perdida, ahí andaban en una vereda; en México hicimos muchas cosas de las que nos enseñaron a tal grado que una vez en plena alameda, recuerden que ahí siempre ha sido muy congestionado el tráfico y en esa ocasión estaban unos señores ya unas personas mayores queriendo pasar con unos bultos y no podían por el intenso tráfico, en esa ocasión nosotros éramos 4 y eran como las 5 de la tarde, lo que hicimos fue atravesarnos para parar el tráfico y nos atravesamos y paramos el tráfico y les ayudamos a que pasaran además de ayudarles con sus cajas y los subimos al autobús, algunos nos dijeron cosas pero logramos lo que queríamos, también ellos nos seleccionaban de acuerdo al grado de estudios, a mí me toco artillería pesada.

También había gente de puebla, de Oaxaca, de Chiapas, de México y hasta de Sinaloa; recuerdo a un muchachón muy mandón que se llamaba Marcos Mora Pérez.

Al último nosotros no fuimos al frente porque los americanos tiraron la bomba atómica y se acabó la guerra. Cuando eso sucede hablan con nosotros y nos dicen: si gustan quedarse el que quiera, luego luego lo mandamos al colegio militar y uno de todos esos fui yo y lo remarco para que vea el apasionamiento que tenía yo por el beisbol, me tomaron datos y me dejaron libre con la condición que a los 3 meses tenía que regresar; llegue aquí y como yo quería tanto a Rioverde y luego empecé a jugar el beis bol pues que me iba a acordar y ya no regrese y puro beisbol y beisbol

Una vez puse un anuncio en el periódico Excélsior y uno de ellos vio el anuncio y luego me llamo por teléfono y me hablo que fuera y nos juntamos y él trabajaba para una compañía que vendía literatura para la superación mental y esa vez nos juntamos como 3 y fue la única vez nunca me volví a comunicar y se perdió la comunicación.

Y aquí sigo hasta la fecha, solo me quedo el recuerdo y todo lo que aprendí y pensar que puede haber estado donde se efectuó la guerra.

De los recuerdos de don Zeferino Juárez Sierra.




domingo, 28 de abril de 2019

LOS HERMANOS CEDILLO EN RIOVERDE (LOS ÚLTIMOS ALZADOS DE LA REVOLUCIÓN)




Los hermanos Cedillo fueron hombres de a caballo, vestidos a la usanza charra y que combatieron durante la revolución en la frontera de Tamaulipas y San Luis Potosi, y de alguna manera formaron parte de la vida de los Rioverdenses; Ricardo Castillo Robles Cronista de la Ciudad nos cuenta algunos de estos pasajes:

 LOS HERMANOS CEDILLO EN RIOVERDE 
(LOS ÚLTIMOS ALZADOS DE LA REVOLUCIÓN)

El General Saturnino Cedillo Martínez, según el Archivo Historio de la Defensa Nacional su vida de militar transcurre entre 1916 a 1939, junto con su hermanos Cleofás y Magdaleno se levantaron en armas, siendo gobernador del Estado de San Luis Potosí Rafael Cepeda, creando una fuerza militar que azoro el estado, sus integrantes eran en su mayoría gente de las Colonias Agrícolas Militares, enfrentándose a las fuerzas militares de Victoriano Huerta al mando de Francisco Manzo y Aurelio Escobar por disposición del Gobierno Federal.

La primera noticia que se tiene de los hermanos Cedillo en Río Verde fue el 5 de mayo de 1911 cuando este grupo guerrillero entro en nuestro municipio. Para el año de 1912 Magdaleno Cedillo y su gente asaltaron la Hacienda de San Diego donde quemaron los libros de Contabilidad del Despacho, saquearon la tienda de raya y exigieron $5,000.00 pesos en efectivo, abrieron las trojes del maíz y sacaron todo lo que quisieron.

El 13 de enero de 1913 Cleofás, Magdaleno y Saturnino Cedillo atacaron el tren procedente de Tampico, Tamaulipas. En la estación de Las Tablas obteniendo un botín de $800,000.00 pesos oro que destinaron para compra de armas en los Estados Unidos, para el 30 de enero (1913) es detenido y llevado a San Luis Potosí en calidad de detenido, de donde logró escapar.

El 16 de febrero de 1913, tomó la estación de San Bartolo, ubicado en el ramal San Bartolo-Rio Verde, el 21 toma Rio Verde y la estación de San Bartolo con 885 hombres al mando de Magdaleno Cedillo. El 28 entro en Rioverde asaltando las oficinas del Ferrocarril, levantándose en armas contra Francisco I. Madero y apoyando a Pascual Orozco.

Para el mes de marzo el grupo comandado por Cleofás Cedillo se establecieron en la casa de la Hacienda de San Diego, sacando el maíz existente en las trojes para alimentar a sus caballos y a la tropa, no dejando una sola mazorca, la tienda de raya vacía y mataron infinidad de reses y cerdos los atracos y violaciones a la gente del rancho fueron incontenibles.

En abril los Cedillo incendiaron la estación Tablas y se dirigieron a tomar Alaquines, para entonces desconocieron a Victoriano Huerta y se unen a los Constitucionalistas y al Plan de Guadalupe encabezado por Venustiano Carranza.

El 23 de octubre de 1913 junto con Adalberto Ávila y Cleto Galván, asaltaron la Hacienda de la Angostura haciendo grandes tropelías y el 27 de noviembre (1913) Magdaleno Cedillo es derrotado en el Grangenal.

El 27 de diciembre de 1913 a las 5 de la mañana tropas federales al mando del Mayor Piña atacaron a los Hermanos Cedillo que se encontraban en el rancho de San Francisco (Rioverde) siendo desalojados de él, este combate duro 6 horas perdiendo los Cedillo 65 hombres, teniendo gran número de heridos y abandonaron 80 caballos ensillados, 25 fusiles, parque y bombas de dinamita.

El 22 de febrero de 1914 contando con refuerzos villistas se apoderaron una vez más de Rio Verde ocupando las casas de los ricos y luego huyeron.

El 5 de mayo de 1914 ocuparon los Cedillo la ciudad de Rio Verde y para el 25 del mismo mes ya habían establecido su Cuartel General, se dice que en los altos de la esquina de Plaza Principal y Mollinedo no cometiendo ningún atropello con la población solamente impusieron préstamos a los comerciantes ricos y personas principales de la localidad, en ese entonces nombraron "comisiones" que recorrieron, casa por casa, recogiendo toda clase de armas, caballos y parque.

El 31 de marzo de 1915 muere Cleofás en San Luis Potosí a consecuencia de las heridas sufridas en la batalla de El Ébano. Para noviembre (1915) los Hermanos Cedillo se declararon enemigos de Venustiano Carranza, tonaron la ciudad de Rio Verde al mando de 5 mil rebeldes, para el 14 de diciembre depusieron las armas cuando el villismo se encontró en plena decadencia.

El 11 de enero de 1939 muere Saturnino Cedillo en la sierra de Guadalcazar asesinado por órdenes del presidente de la Republica General Lázaro Cárdenas del Río con lo que termina la rebelión Cedillista.

Tomado de los archivos de: Ricardo Castillo Robles, Cronista de la Ciudad de Rioverde, S.L. P.




domingo, 21 de abril de 2019

Usos y costumbres













Antonio Salazar, su sobrino Jaime Cortes Castro, su compadre Eulalio Olvera y don Lamberto.

De los recuerdos de don Lamberto Olivo.

Los usos y costumbres en Rioverde eran tantos que trataré poco a poco de describirlos, uno de ellos era el de los fumadores, pues había tantas marcas de cigarros y tan de buena calidad, que era difícil tener un favorito; solo los muy adictos si tenían su marca preferida. Había desde Los Capricho, los Soberbios, los Carmencitas, los faros, los tigres, Alas, alas extra, estos eran tabacos obscuros, pues había otros que se catalogaban como tabaco rubio, estos eran los Montecarlo, los Montecarlo extra, Casinos y casinos extra, Bohemios, Virginia, había unos que los hacía el mismo fumador y por lo regular lo fumaban personas de edad y sobre todo campesinos; venían el tabaco en un costalito y en uno de sus lados un paquete de hojas de maíz cortadas en rectángulos pequeños para hacer el cigarro, para esto se necesitaba experiencia pues no cualquiera lo podía hacer, había otros que ya venían hechos, también con hoja de maíz, estos se llamaban Rojos. También hubo los Belmont que ya era cigarro de categoría y fue tanto su lujo que se llegaron a envasar en cajetillas de hojalata, la cajetilla era de color rojo y en un pequeño círculo un jokey montado en su caballo. Ya después comenzaron a llegar los Gratos que eran mentolados, también se me olvidaban los Fragantes, Cumbres Elegantes Rialtos; las compañías que elaboraban estos cigarros eran El Buen tono el Águila. Y la Moderna y los Rojos y los de costalito que se llamaban Tigre Negro eran elaborados por una casa independiente en Monterrey. Posteriormente, ya entraron los Camel, los Lukystryk, los Palmoll y al último los tradicionales Raleigh. Hasta aquí lo que recuerdo.

En los años 30s solo había tres fábricas cerveceras, la modelo con su única cerveza, la CARTA BLANCA, la Moctezuma con la XX y estaba la Monterrey que fabricaba la cerveza con ese nombre, esta cerveza con el tiempo desapareció y en los finales de los 40s. apareció con el nombre de Don Quijote, para darle entrada se vendía con una promoción de 2x1, o sea que si compraban un cartón le obsequiaban otro; estuvo algún tiempo en auge, pero así como apareció, desapareció, San Luis Potosí también tuvo su fábrica y se llamaba Zorrilla, fabricó la cerveza SAN LUIS, pero no tuvo mucha demanda. Más tarde comenzaron su auge con diferentes marcas ejemplo: la cerveza ligera BRISA, LA SUPERIOR y la XXX, llegó a tener una económica pero muy sabrosa que era la NORTEÑA equivalente a la SOL pero de mejor calidad; la Modelo por su parte fabricó LA ESTRELLA en Guadalajara, LA PACÍFICO en Sinaloa y LA MONTEJO y LEON en Mérida, en RIOVERDE los distribuidores eran de la Modelo Don Galdino Martínez Sr. y la Moctezuma por don José Román. En vinos en los 30s. No eran muy populares pues solo se conocía la Caña, el Mezcal y una que le decían Piedra Alumbre, y el tequila que se conocía era el Vda. de Martínez y un reposado con él nombre del viejito. Las cantinas que así se les nombraba y que hoy son bares estaban distribuidos en diferentes zonas del pueblo, y estaba la principal en Moctezuma y Pablo Verástegui y se llamaba la Oficina, era una cantina mixta ya que contaba con cantina y billar y como era muy amplio el establecimiento tenía bastantes mesas unas de Pool y otras para Carambola, se jugaba además la baraja con un juego que le decían EL PACO y el CUBILETE; estos dos juegos eran muy populares en la mayoría de las cantinas y se jugaba bastante dinero y las autoridades eran complacientes pues nunca al menos en ese tiempo las prohibieron. Esta cantina LA OFICINA era propiedad de Juan Izar, (Maciste) y cuando falleció Juan José (La cuatana) que era su hijo se hizo cargo de él. Algún tiempo siguió ahí, hasta que en su casa construyó un local muy grande y ahí se fue con la cantina, cambiándole por CLUB SOCIAL. Sobre la misma calle Moctezuma, entre la tienda del Telégrafo y lo que hoy es el hotel Plaza estaba otra cantina mixta que se llamaba el Gato Negro ahí si no supe cómo se llamaría el dueño; esta cantina duró poco y después fue una sombrerería de don Heriberto Agreda que se llamó el Palmar. Antes de llegar a la calle de Ponce hoy Gabriel Martínez estaba otra más de las cantinas y esta era de Chaffy Buneder, cuando abrieron el pasaje, puso su cantina don Elías Izar hermano de Maciste y más adelante en la esquina antes de llegar a Madero la cantina mixta propiedad de Carlos Thomas Sr. En la esquina de Madero y Centenario casi para entrar a Pablo Verástegui estaba otra mixta que se llamaba EL CLUB VERDE, esta cantina era de Jesús Medina, en el lado oeste frente a la placita de los zolquies estaba el Superior de Chonillo Ceballos y en la esquina de Zaragoza y 5 de Mayo estaba el Puerto propiedad de Porfirio Montenegro, quien al morir su hijo se hizo cargo de ella, esa casa aún persiste con ese nombre pero desconozco quien sea el dueño ni que giro tenga. Sobre la calle de Reyes y Guerrero estaban LAS PLAYAS, cantina que era del señor Ogata, padre del Chifuga. Siguiendo por Reyes y en la Calle Nueva, hoy dé Quesada, estaba una cantina y miscelánea llamado el ATORON, se decía que ahí, cuando iban a sepultar a un difunto este, al llegar a ese punto se hacía más pesado, ¿verdad o mentira? Nunca lo supe y por eso esa tienda cantina se ganó ese nombre. Si tomamos por la calle Centenario, llegamos a la calle Escobedo, hoy Porfirio Díaz estaba la tienda y cantina EL INCENDIO, Su dueño se llamaba Faustino pero no recuerdo su apellido y siguiendo por la misma Centenario en el crucero del ferrocarril se encontraba una cantinita que se llamaba EL GOLFO DE MÉXICO, esta cantinita era de don Wulfrano Figueroa el Jerarca de todos los Figueroa, enfrente se encontraba LAS TRES HUASTECAS y su propietario era Alfonso de León Méndez, aún existe esta cantina más adelante pero hoy su dueño es su hijo del mismo nombre. Seguimos por la Centenario y al llegar a la llamada Cortadura entre Centenario y Frontera estaba el NO ME OLVIDES, este negocio era de don Antonio Castro y lo atendía su hijo Ignacio, más adelante, ya en Ciudad Fernández en una esquina de la plaza frente a l escuela Zenón Fernández estaba la cantina EL CAZADOR, propiedad de Moisés Aguilar y lo atendían alternativamente tanto él como sus hermanos Marcos y el Chato. También en 5 de Mayo en seguida de la que fue Ferretera de Rioverde estuvo un tiempo Otra cantina que el dueño era un chavo que se apellidaba Cantú pero no supe su nombre. En el barrio de San Juan hubo varias cantinas ya de más bajo nivel, y era primero en Aldama casi con Colón estuvo una miscelánea y cantina llamada Mi Tienda, esta también era de don Antonio Castro y la atendía su hijo Alfonso.

En la misma calle pero en la esquina con Colon estaba la Muralla que era del güero Elías integrante del trío Rioverde, había otras cantinas de menos categoría en el barrio de San Juan, como era EL BARTOLIN que aún existe pero en ese tiempo eres de Antolín Jiménez y de ahí el nombre de bartolin.

Bueno hasta ahí mi relato y como Ya hace sed entraré al bar de Chonillo Ceballos que ahora atienden sus hijos en Zaragoza y Guerrero, SALUD.

Relato de don Lamberto Olivo.

Foto propiedad de don Lamberto Olivo y en ella están: Antonio Salazar, su sobrino Jaime Cortes Castro, su compadre Eulalio Olvera y don Lamberto.