domingo, 21 de octubre de 2018

Anécdota del militar “El Temible”

El General y el Dr. Carlos Gama M.

El Dr. Carlos Gama Morales a través de su andar le han tocado diferentes tipos de anécdotas y que en pláticas con sus amistades menciona provocando una sonrisa tanto en los presentes como en la propia, tal es el caso de la que le sucedió con el Gral. J. Jesús Arias Sánchez; y para que se den ustedes una idea de quien estamos hablando les presento parte de su biografía:

El Gral. J. Jesús Arias Sánchez fue en 1910 jefe de estación en Enoe, cerca de Torreón, en ese entonces se unió al maderismo, en 1914 se incorporó a la División del Norte, participando en la toma de Torreón. En Zacatecas fue ascendido a sargento, llegando a alcanzar en el transcurso de la lucha armada, el grado de Capitán Primero. Siendo más adelante General de división.

Esto es lo que nos cuenta el Dr. Carlos Gama:

En una ocasión abrí el consultorio y me encontré con varios militares y con ellos estaban un general grandote junto con un coronel y me pregunte, ahora que paso?, que haría?, les dije: pásele mi coronel, que se les ofrece? se metió el general al consultorio, él era en ese entonces: inspector general de caballería de la república; dígame en que les puedo servir? y volteo el general y viendo que estaba un capitán ahí le pregunto, tu que estás haciendo aquí? no pues estoy por si se ofrece algo, no salte; y tú? Le dijo al siguiente que era el médico militar, y tu Beto que haces aquí? estoy esperando a Carlitos a ver que se le ofrece, y le dijo: tú no sabes nada de esto así que salte; y era un general muy imponente pues más adelante vi su biografía y en relatos de la revolución y ahí vi que él era villista, se metió de villista como de 14 años y acabo de general de división; pero estando así de grandote primero se quitó un chaquetón de esos que llegan hasta las rodillas, era de caballería y se miraba el hombre imponente; y al quitárselo se lo quito y con eso se desbarato parte de la personalidad y luego se quitó la guerrera y se hizo más chiquito, se estaba desvistiendo y se hacía más chiquito; y ya le pregunte: dígame señor, no pues me pusieron esta placa dental en el hospital militar hace 3 días pero me sacaron las piezas e inmediatamente me pusieron la placa y el doctor me dijo se va a ir acostumbrando, que se acostumbre su sabe que madre, no doctor ando que lloro y con esta bola de desgraciados no puedo ni quejarme; pues como se va a quejar un general enfrente de su tropa? No, y si venia mal, entonces le puse un buche de isodine y le dije enjuáguese la boca y le quite la placa y dijo: hay hasta descanse, la revise y no había que escoger mucho, todo el borde de afuera y lo limpie lo pulí y  se la puse otra vez, ya con eso se sintió mejor y le dije déjeme darle otra pasadita, por fin quedo a gusto y se empezó a vestir otra vez, me pregunto: cuanto le debo? No mi general eso se lo voy a cobrar a Renato (vega) pues Renato venia todas las noches a platicar conmigo, bueno saco una tarjeta y me dice si va a Mexico o que se le ofrezca algo del ejercito nomas me habla doctor, yo me voy muy agradecido porque andaba yo que bueno fíjese: tengo 5 días inspeccionando regimientos y a todos los maltrate y les dije lo que no pero era mi genio por esto que me estaba pasando.

Al revisar parte de su obra vi que este señor se metió de villista y hubo un pasaje de su historia en que en determinado combate lo rodearon los obregonistas a él y a su gente en un cuartel de chihuahua y en ese entonces su jefe era el Coronel Andrés Figueroa el cual viendo la situación decidió rendirse; a lo que no estaba de acuerdo J. Jesús Arias Sánchez, y le decía: no lo haga  porque nos van a fusilar; ante el propósito del Coronel J. Jesús le dijo: ¡ yo voy a salir de aquí ¡ y por donde va a salir? Por la puerta; por lo que le ordena a su gente reunirse que en ese momento era de 34 gentes, les explique lo que quería hacer y les dije que teníamos un 90 % de fracasar y morir, el Coronel Figueroa insistía que no lo hiciéramos porque era suicida  pero ya estaba decidido, salimos por la puerta principal y en medio de ráfagas de ametralladora salimos y perdimos a 6 de mis hombres; atravesé la ciudad y llegue a la frontera; en ese lugar le di a cada uno de mis hombres la cantidad de 150 dólares y cruce la frontera a nado, lo único que llevaba yo era una herida en una pierna que del otro lado me la curaron. Al acabar la revolución él se metió al colegio y ahí fue ascendiendo hasta llegar a General; en la guerra cristera le decían el temible por algo seria.

Fue así como conoció a uno de los grandes personajes de la Revolución y de nuestra historia.

Foto y relato contado por el Dr. Carlos Gama Morales.

6 comentarios:

  1. me encontré unos reconocimientos en la basura y son de este personaje

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    1. Hola que tal en hora buena tendras alguna informacion sobre jesus arias ? O pasaste desapercivido te lo pregunto por que fue mi tatarabuelo

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  2. Podría hablarme de estos reconocimientos, el es mi bisabuelo y tengo algunas cosas que le pertenecieron.


    Saludos

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  3. Hola, por favro si alguien iene informacion sobre el General Arias Sanchez, me ineresaria mucho la comparieran o donde puedo leer sobre su vida.

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